jueves, 5 de julio de 2012

Cariño estático

Ser un peluche no es tan malo..., al menos eso parece cuando se ve desde fuera. Otros objetos de mi pasado no han resistido tan bien el paso del tiempo, quitando algún diario adolescente y avergonzante o las joyas de la comunión que jamás volverán a descansar sobre mis dedos o muñecas. Quichi (creo que es la primera vez que  escribo su nombre y no sé que grafía darle; Quichi, Kichi, Kitxi, Quychy...) llegó a mis brazos allá por el... no lo recuerdo. Me lo regaló... no lo sé. Y lo más curioso es que nadie lo recuerda en mi casa. Recordamos el origen del resto de peluches y muñecas, de algunos hasta el detergente con el que venían de regalo. Pero la llegada del guepardo marioneta es incierta. 

Disfruto hablando con niñas y niños. Me fascina la velocidad a la que inventan juegos  (hace dos días uno me regaló un pony morado que volaba) y la facilidad para solventar cualquier problema en la historia que están contando (casi siempre es una simple cuestión de usar un poquito más de magia). Y me veo reflejada porque también yo creo historias  y juegos para mis juguetes, sobre todo para Kichy. y para que no todo fueran cuentos ha paseado conmigo en maletas de viajes y mudanzas y le he dotado de personalidad. La personalidad de un peluche que escucha, entiende, aconseja y consuela (tiene la maravillosa habilidad de adherirse a mi cuerpo y acompasar su latido con el mío).

Últimamente no tengo muchos momentos de paz, los busco pero duran poquito (lo que tarda en arder un incienso, el tiempo que pasa hasta que la italiana termina de hacer el café...), pero cuando cierro la puerta de la habitación en casa de mi madre y mi padre, me echo a la cama y abro las patitas de Kitxi para colocarlo en mi pecho, se que la tranquilidad durará, al menos, hasta que me duerma.

lunes, 18 de junio de 2012

Semana 1: Mi relación con los libros…

¿Mi relación con los libros? ¿¡Qué pregunta!?, ¿Cuál es la relación que tengo con los libros?, nunca me imaginé que me preguntaran esto.
Me quedé pensando, mirando un punto fijo con la mirada perdida … Empiezo a escarbar en mi mente, intentando recordar cuál fue el primer contacto que tuve con un libro, porque ahora la pregunta me la hago yo misma, ¿cómo llegaron los libros a mí?, porque fueron ellos quienes vinieron a mí.
Pasan por mi cabeza, vivencias y acontecimientos alrededor de la lectura y libros, es como si hubiera entrado en un viaje en el tiempo. Pasan personas, cosas, lugares, vivencias, emociones… Y un dolor en el pecho que llena de lágrimas mis ojos y me hace salir de ese estado de quietud para sentir correr una lágrima por mi mejilla.  ¿Qué fue lo que pasó?...
Un recuerdo de mi infancia. La imagen de una niña triste, sola y aburrida, que no sabe que hacer, tan solo acompañada de la presencia de su madre que esta a mil cosas y casi no le presta atención. Ese día hacía mucho sol, un sol infernal, mi madre me había bañado en el patio para refrescarme, me había puesto un vestido que me hizo ella misma y me había peinado con sus típicas orejitas de perro (dos trenzas, una a cada lado de la cabeza a la altura de las sienes). Aburrida sin saber que hacer me quedé frente a los pocos libros que habían en casa. Y elegí uno el típico libro de texto “Escolar Ecuatoriano” que utilicé ese año en la escuela, lo cogí porque tenía muchas ilustraciones, y muchas fábulas y leyendas quiteñas. Me gustaba lo que me iban contando esas páginas, cuánta gente importante, cuántos animales, ¡oooh! que cosas más sorprendentes pasan en el mundo, las explicaciones que ese libro me daba de la luna, el sol, las estaciones del año, y las fábulas de Quito hicieron que ese libro fuera mi compañero por un largo tiempo.
En mi casa no hubo hábito por la lectura, y con razón si casi no había ni dinero para comer y peor para “gastar” en otra cosa que no fuera comida y lo extremadamente necesario, así que nunca ví otros libros mas que los que me compraban para la escuela y los que le regalaban a mi madre. Libros rotos, con idiomas y palabras desconocidas. En mi casa nunca supimos qué era leer por puro gusto. Recuerdo también que con el pasar del tiempo mis padres compraron un librero para guardar los libros que fuimos acumulando. De cierta manera me iban llamando la atención los libros de ese triste librero que teníamos en mi casa… libros viejos, rotos, raros que me decían que los abriera. Solo los ojeaba porque eran libros que no entendía, que me resultaban pesados por no entender del tema o porque tenían palabras desconocidas que nadie sabía decirme su significado. Las palabras de estos libros “raros” me llevaron al diccionario, libro que también me enganchó y me acompañó en muchos momentos de aburrimiento.
Ahora puedo ser conciente que desde siempre me han gustado los libros con ilustraciones. Y el primer libro con ilustraciones que llegó a mis manos fue el cuento de “El Príncipe Feliz”, un cuento roto al que le habían recortado tres páginas; Me fascinó por la cantidad de ilustraciones que tenía, aunque la historia fue muy triste.
Ya cuando empecé a trabajar, a salir de ese espacio oprimente que tenía por hogar, empecé a ir a bibliotecas y librerías a perderme en otros mundos. Y pedir prestados libros de mi oficina que los leía en los buses de regreso a casa. El primer libro que me compré, venciendo el miedo de “mal gastar” el dinero tenía una portada hermosa, con los filos de las hojas de color rosa e ilustraciones por su puesto.
Y así fueron entrando en mi vida los libros… Dándome ánimos, tranquilidad, expresando lo que no podía decir, nombrando lo innombrable, motivándome, mostrándome otros mundos… Y aunque no leo tanto, escuchar a la gente hablar de tal o cuál libro me motivaba para continuar con el hábito por la lectura.

sábado, 26 de mayo de 2012

Semana 1

Semana 1...
Estamos en la recta final de la semana 1 y yo no me he manifestado... No crean que me olvidé, por su puesto que no... Pero me está costando (¡y miren que tengo tiempo!). Cada vez que intento ponerme en el tema, busco distracciones. En cuanto abro los textos, miro mi cuarto y digo: primero voy a recoger un poco, hacer la cama, cuando termino con eso, me digo: me voy a comer una fruta, luego, veo por la ventana, reviso que actualizaciones tengo en mis "redes sociales"... ¡pretextos!, todos son pretextos... ¡puuuaff!...
Me encontré con este linck en página 2...  miren que buen reportaje...  Y perfecto para esta semana.

Página 2 - Especial literatura e internet
http://www.rtve.es/alacarta/videos/pagina-2/

Psd: mañana subiré mi trabajo de la semana 1... Ya lo siento por dejarlo para el último día

domingo, 20 de mayo de 2012

Semana 1: Libros de cambio

Es muy curioso comprobar cómo los libros pueden cambiar la perspectiva de las cosas. 
Hace algo más de dos años, mi amiga y compañera de trabajo me habló de unos libros sobre los que yo no había escuchado; “Las nieblas de Ávalon”. Ella describe todo lo que le fascina con una pasión que a mí me encanta y escuchar como hablaba de esta historia como un punto de inflexión en su vida, como una reinterpretación de mitos, como la excusa perfecta para expresarse una feminista a través de la literatura fantástica…, me inspiró un ansia enorme por leerlos. Quería ver esa serie de hitos que yo no creía posibles o, al menos, no me había encontrado en ninguna de mis lecturas anteriores.
Ella puso esos libros en mis manos y yo los devoré descubriendo a la Dama del Lago, a las mujeres ocultas tras la leyenda del Rey Arturo, contemplando como la identificación con la naturaleza que yo sólo conocía en América existió de forma palpable en Europa y éramos nosotras las guardianas de esas creencias.

Soñé con Morgana, vi en ella ternura, amor, fuerza, odio, magia… ¡quién lo diría! Morgana, la malvada bruja. El ejemplo universal de la mujer que pervierte y destruye al hombre honorable y justo (algo parecido a Adán y Eva, pero con más “malas artes” y brujería femeninas).
Devolví los libros, no sin antes declarar a mi amiga nuevamente amor incondicional por abrirme los ojos cada día.
He pasado estos dos años buscando la colección por cada librería que se cruzaba en mi camino; “descatalogados”, “no se editan desde hace más de 15 años”, eran las respuestas que encontraba. Y desistí.
Hasta hace dos semanas. Un nuevo proyecto de pasión por los libros (decir librería sería demasiado simple) que se va abrir en Santander proponía buscarnos los libros que no encontramos. Y lo intenté. Dos días después los habían ubicado, no sé dónde. Cuatro tomos con más de 24 años. Joyas paginadas.
Desde ayer están en mis manos, la misma edición que los de mi amiga, el mismo color amarillento, el mismo olor a viejo que contiene sabiduría, la misma historia trasformadora… y anoche no dormí bien pensando en que tal vez sean los suyos

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

viernes, 18 de mayo de 2012

Todo está por hacer y todo es posible

Semana 0

Espero de test taller fortalecer mi rutina de escritura. Hacer una revisión novelada de mi historia de vida. Conocerme mejor. Sacar cosas, experiencias, recuerdos, intuiciones que no me atrevo hasta ahora. Ser capaz de afrontar el desafío que me supone exponerme a contar mi vida y mis sentires y ponerlos sobre la mesa y que otra persona pueda leerlos.
Me he apuntado porque llevo tiempo con ganas de trabajar mi biografía. Me sirve mucho escribir sobre lo que siento, lo que vivo y lo que pasa a mi alrededor. Me inspira confianza el pensar que estamos en momentos parecidos y que con las chicas nos hemos comprometido recíprocamente a respetarnos y acompañarnos desde el cariño en nuestros respectivos procesos de escritura.
Espero llevarme de este taller una linda experiencia de proceso cibenetico compartido y de paso si se puede un relato novelado de mi historia de vida que me sirva de borrador para seguir trabajando el tema a través de una novela gráfica (no es ambiciosa la chavala ni ná!) Experiencias y aprendizajes diversos basados en los ejercicios relativos a distintas formas de fijar la mirada en mi misma y relatarme.
Creo que puede cambiar mi vida en el sentido de que cumplir con algo que hace ratos que deseo y voy posponiendo me supondrá un subidón de autoestima y una gran alegría. Empezar con la excusa de las herramientas y ejercicios propuestos por el taller puede ser el inicio de otra forma de seguir con mi proceso de autoconocimiento. Conocerme mejor me ayudará a ser más feliz y a la vez más consciente. Compartir con Libelulasr y Madre topo mis escritos, algo tan íntimo y que me da tanto pudor, me va a servir para empezar a exponerme y afrontar las posibles críticas y las miradas externas que tanto temo.